Inicio General Empoderan ingresos a mujeres de la Sierra Gorda

Empoderan ingresos a mujeres de la Sierra Gorda

Escrito por: Conecto octubre 27, 2015

María-Aguas2

En un contexto cultural de machismo y extrema pobreza en Querétaro, el Grupo Ecológico Sierra Gorda está ayudando a que las mujeres de la región encuentren su voz a través de la gestión de proyectos productivos.

Cuando María Aguas le dijo que mejor no, que no quería estar con él, le reviró con un ultimátum: “si no te casas conmigo te mato”. Él tenía 40 años y era ya un señor enviudado. Ella tenía 14 y buscaba salir de la pobreza extrema.

Han pasado cuatro décadas desde aquel recuerdo que María comparte ahora como si nada, sentada frente a la barra de su fonda de comida a orillas de la carretera. Con su coqueto gorrito blanco, chaleco azul marino y sonrisa dispuesta, Doña Mary –como la conocen hoy en día– tiene toda la pinta de la bisabuela alegre y orgullosa que dice ser.

“Era de esos hombres de antes de ‘te voy a decir y lo vas a cumplir’; ahora ya no hay de esos. No sí de veras que los hombres antes sí humillaban bien a la esposa, la golpeaban.

“Eso sí se lo agradecí a él, que no me golpeó, no me pegó. Andaba yo con él en el pueblo siguiéndolo para que él comprara las cosas, yo no sabía comprar”, recuerda en entrevista Doña Mary, quien ahora asevera que para salir del sufrimiento hay que trabajar, por lo que se levanta todos los días a las 5 de la mañana para preparar los guisos que vende en su fonda a orillas de la carretera federal San Juan del Río-Xilitla.

Lamentablemente, las memorias ya superadas por la madre de ocho siguen siendo la realidad para muchas de las mujeres que habitan los municipios de la Sierra Gorda de Querétaro, en donde permanece la mentalidad de que la mujer no debe salir de su casa y mucho menos debe trabajar, de acuerdo con los testimonios que Conecto.mx recabó de las habitantes en una visita a los montes y llanos de la Sierra.

Son municipios donde aún es común encontrar a mujeres con más de ocho hijos, como era la tendencia demográfica en el estado hace 45 años.

Siguen siendo las mujeres quienes mayor rezago enfrentan en términos educativos, si bien es cierto que el índice de personas que no saben leer ni escribir disminuyó entre 1960 y 2005 y que la brecha entre ambos sexos es cada vez menor, de acuerdo al Instituto Queretano de la Mujer (IQM).

En Pinal de Amoles, uno de los cinco municipios que conforman la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda, en 2005 el 23.4 por ciento de las mujeres de 15 años y más era analfabeta, contra el 18.5 por ciento de su contraparte masculina. En contraste, en la capital de Querétaro sólo el 3 por ciento de los hombres de 15 años y más era analfabeta, contra el 5.5 por ciento en el caso de su contraparte femenina, según la información censal referida por el IQM. A nivel estatal, el promedio de analfabetismo en los hombres fue del 6.3 por ciento y en las mujeres del 10 por ciento.

En ese contexto, el Grupo Ecológico Sierra Gorda, con 29 años de trabajo en la región, ha buscado empoderar a las mujeres al potencializar sus capacidades a través de la gestión de proyectos productivos, en un contexto en el que hasta hace poco, las opciones para obtener ingresos estaban limitadas a la agricultura y ganadería tradicional, la tala, la caza y la emigración a Estados Unidos o a las grandes ciudades.

Conecto.mx te trae la historia de algunas de estas mujeres, acompañada por las reflexiones de sus retos y aprendizajes.

Rosalba Ponce, Taller de Bordados con Motivos de la Naturaleza

Poco a poco nos hemos ido valorando más como mujeres”

Para Rosalba Ponce, de la comunidad La Colgada en el municipio de Pinal de Amoles, sólo existe un tipo de hombre: el machista. Así lo asegura la joven de 23 años, su mirada clavada en la lente de la cámara, su voz firme y sin titubeos, cuando Conecto.mx pregunta si la participación de las mujeres en el Taller de Bordados ha tenido alguna repercusión en la dinámica con sus parejas.

“Ha sido lo que le sigue de difícil. Los esposos de algunas de las mujeres son como todo hombre, machista. Dicen ‘yo te mantengo y tú te quedas en la cocina; si yo te doy dinero ¿a qué vas? Lo que quieres es andar en la calle, porque yo te doy dinero; el lugar de las mujeres es en la cocina’.

“Ha sido dificilísimo, luchas contra gente machista y contra una misma”, explica Rosalba, quien habla tanto por sus compañeras como por ella misma.

El Taller de Bordados existe desde 2004 y actualmente cuenta con 30 socias. Empezó como un concurso para las comunidades de la región y en el que La Colgada obtuvo el primer lugar. Al inicio trabajaban en espacios públicos como tiendas, en la Iglesia o en las escuelas, hasta que eventualmente con ayuda de algunas instituciones construyeron unas instalaciones propias para el taller. Ahí se reúnen para convivir y compartir sus bordados, donde plasman la naturaleza que los rodea: pájaros como el colibrí, el trogón o capulinero; flores como las margaritas, cactáceas como el cardón o árboles como el encino, por mencionar algunos.

Las mujeres que lo operan son dueñas de la microempresa, por lo que el dinero de cada compra llega directo a sus bolsillos. “Sí, es poquito lo que gano pero aquí no hay trabajo y a veces con mi sueldo sacamos la semana o el mes, y a veces sí, cuando él no va a trabajar, aunque sea poquito salimos adelante”, cuenta Rosalba quien inmediatamente después confiesa que poco a poco le está enseñando a su marido que él debe de valorarla como persona y mujer.

El taller, además de ser un negocio que mejora la calidad de vida y autoestima de sus integrantes, es un proyecto que incrementa la sensibilidad sobre la diversidad de flora y fauna de los alrededores, tarea importante cuando se toma en cuenta que la Sierra Gorda es un área natural protegida que alberga especies en peligro de extinción, como el jaguar y la guacamaya verde.

“Somos operación hormiga porque cada quien hace su trabajo. Algunas cortan, luego pintan, de ahí del pintado se va quien pone hilos, de poner hilos cada quien borda lo que pueda, de ahí ya que se entrega se plancha, se empaca y ya se saca a las tiendas, ferias o a las casas de artesanía”, describe Rosalba, quien presume que sus productos han llegado a España y a las manos de la esposa del ex Gobernador.

María Soledad Velázquez, Fonda Doña Chole

“Le tenemos que apostar al turismo”

Mientras agrega dos tazas de café al agua hirviendo, María Soledad Velázquez o doña Chole sentencia: el único futuro viable para la Sierra Gorda de Querétaro es el turismo. “Aquí le tenemos que apostar al turismo. No tenemos fábricas, no tenemos empresas, no tenemos nada de dónde la gente se mantenga”, explica doña Chole, quien se ve beneficiada directamente cada que un comensal aterriza a comer en su fonda a orillas de la carretera federal 69.

Aunque tiene más de 35 años en el negocio de la comida, desde hace 5 forma parte de la Ruta del Sabor, una red de micro empresarias locales apoyadas por el Grupo Ecológico Sierra Gorda y donde se promueve la derrama económica con responsabilidad social y ambiental. Doña Chole sacó a sus seis hijos adelante sola, cuenta. Lo hizo con la ayuda del negocio de la fonda y a pesar de su ex marido, de quien prácticamente no recibían ayuda.

“Yo no estudié hija. Yo llegué a cuarto año de primaria, a tercero porque no terminé cuarto. Mis hijos ya están grandes, tengo dos arquitectos, y tengo dos hijas, una es contadora, otra es auxiliar de contabilidad. Los otros dos no quisieron estudiar hija, pero son muy buenos trabajadores. Uno tiene una herrería, el otro se va a Estados Unidos, todos me salieron bien trabajadores”.

Graciela Vega Hernández, Cabañas Cuatro Palos

“Lloviera o no lloviera aquí andábamos trabajando”.

El rostro de Graciela Vega Hernández se inunda de tristeza cuando se le pregunta sobre su vida personal. “Hubo ocasiones en que sí me pegó [mi esposo]. Vaya, le aguanté 6 años con maltrato, no le gustaba que platicara con nadie, por ejemplo ahorita que me encuentro con usted, que platicara le molestaba, no sé en qué le molestaba”, relata Graciela mientras mira hacia un lado. A su marido no le gustaba que ella se arreglara, que planificara su embarazo, ni que saliera a la tienda o a casa de sus papás.

“A veces salía bien embarazada y le decía ‘quién se va a andar fijando en mí? Ya estando embarazada y contigo’, pero no le caía”. Pero pese a todo, la vida sigue y en este momento Graciela forma parte del grupo de mujeres que administra y es dueña de las cabañas Cuatro Palos.

Ubicadas sobre uno de los puntos de encuentro más extraordinarios de la Sierra Gorda, siete mujeres moldearon con sus propias manos las cabañas recurriendo a la bioconstrucción con barro, una técnica de edificación realizada con materiales de bajo impacto ambiental y que son extraídos mediante procesos sencillos y de bajo costo.

Frente a las cabañas se extiende una espectacular vista del Cerro de la Media Luna, donde se puede percibir la transición entre el ecosistema de bosques templados en las partes altas de la sierra y los áridos matorrales xerófilos del semidesierto.

Graciela es secretaria del comité organizador, por lo que ahora su hija de 10 años atestigua cómo su madre, ahora separada, entra y sale de la casa para ir a dejarle comida a los turistas de las cabañas.

Isidra y Ma. Flora, presidente y tesorera del grupo, respectivamente, se ríen al pensar en que sus parejas pudieran meter mano a su negocio y dejan claro que las cabañas y sus dividendos pertenecen al grupo de siete mujeres y a nadie más.

“Antes sí, me decía que ya entregara, que ya no quería que estuviera aquí. Pero no, ¡tanto que me costó hacer las cabañas! y luego dejarlas para otra gente, pues no. Nosotras ahí, lloviera o no lloviera aquí andábamos trabajando en el lodo. Yo no me salgo”, dice Ma. Flora soltando una risotada.

También le puede interesar

2 comentarios

Irma Martínez molina octubre 28, 2015 en 10:54 am

Quiero participar en proyectos productivos que ayuden a mujeres a salir adelante,a que se superen y superarnos juntas

Respuesta
Efrén Hernández noviembre 12, 2015 en 7:41 pm

Todo un ejemplo de entereza, valor y amor a su familia, para salir adelante….¡Enhorabuena por todas ellas!!

Respuesta

Deja un Comentario